ALERGIAS
Haya y Vid para intolerancia interior y exterior; Manzano silvestre para depuración de la sangre; Acebo en caso de reacciones agresivas fuertes
ANEMIA
Olivo para fuerza; Alerce, Genciana y Escaramujo para la falta de impulso en la formación de la sangre.
APOPLEJIA
Remedio de Urgencia como medida de emergencia (además del tratamiento médico). Rehabilitación: Genciana contra recaídas y para perseverar; Clemátide para perturbaciones de la conciencia; Escaramujo en caso de interés insuficiente hacia la vida; Avena silvestre para una reorientación en la vida; Escleranto para aumentar la concentración; Leche de Gallina para el tratamiento posterior de un shock producido; Brote de castaño para mejorar la capacidad de aprendizaje.
ASMA
Para los remedios de la alergia; Tamarilla para estados de pánico; Mímulo en caso de miedo; Olivo para el necesario vigor cardíaco; Agrimonia para la relajación; Remedio de Urgencia cuando se vuelva amenazante.
BRUXISMO (rechinamiento y Apretamiento de los Dientes)
Acebo en caso de agresiones permanentes; Hojaranzo y Olmo en caso de sensación de excesivas exigencias; Verbena e Impaciencia en caso de estrés permanente
CANCER
Tratar o pretender curar el cáncer con medios naturales resulta delicado, en vista de la actual comprensión (o incomprensión) de su importancia, y puede atraer sobre el terapeuta la persecución por parte de la moderna inquisición, que ha encontrado refugio en el pensamiento autoconvencido e inamovible de la ciencia oficial. Sólo unos pocos grandes espíritus consiguen replantearse constantemente ellos mismo y su pensamiento. El cáncer significa en nuestra época más que una enfermedad: Se ha convertido en un fetiche de nuestra sociedad y lleva muchos de los signos de una psicosis de masas. Por ese motivo, el componente psíquico desempeña en él un papel especialmente trágico. Algunos enfermos, sin la idea de estar destinados a la muerte, podrían sin más fuerzas conseguir la curación. Sin embargo, no sólo deben llevar sobre sí mismos la carga de la enfermedad sino también el miedo a la muerte, que pesa muchisimo más. (La fuerza para ello sólo podría dársela una postura religiosa).
El cáncer es una enfermedad como cualquiera otra, y así se la deberá considerar y tratar. Pero quien desea aplicar una terapia poco ortodoxa debe contar con el acuerdo lo más preciso posible de su paciente y su disposición a tomar por sí mismo la responsabilidad. (Algo que dicho sea de paso es válido para cualquier terapia). La medicina oficial goza del reconocimiento científico general y en virtud de ello posee derechos dogmáticos. Cuando "falla" todo el mundo lo acepta; en el mismo caso, la medicina natural (llamada también alternativa), es llevada a la picota. Pero hay que tener bien claro que a una enfermedad que se aferra a una estadística científica o a la creencia en la superioridad racional de la medicina moderna, no se le puede quitar esta certidumbre. El conflicto interior que surge entonces, la sensación de ausencia de escapatoria y de desesperanza, podría darle el resto.
En este caso se puede y se debería incluir la terapia de Bach como tratamiento adicional (en cualquier caso inofensivo), sin hacer promesas ni dar falsas esperanzas. Hay que dejar fundamentalmente que sea el paciente quien elija el camino y la terapia que desea.
Según las observaciones realizadas
por el Doctor R.G.Hamer en más de diez mil casos, el cáncer es
expresión y consecuencia de un:
1. grave conflicto espiritual con la vida
2. vivencia de aislamiento total en caso de crisis
3. agotamiento psíquico - físico muy elevado en determinado momento.
En el momento en que aparece el cáncer, incide sobre el "nervio vital" de la persona afectada lo que, entre otras cosas, se manifiesta en una alteración demostrable en el cerebro. Esto inicia, en aquellos lugares del cuerpo que corresponden al contenido del conflicto, el crecimiento del tumor (por ejemplo, cáncer de pecho de la mujer diestra en caso de grave conflicto madre - hijo), naturalmente sólo mientras que persista el conflicto. Si se resuelve, la persona recupera su paz interior, desaparecen las alteraciones del cerebro y del cuerpo o al menos se detienen.
En el momento en que aparece el cáncer, incide sobre el "nervio vital" de la persona afectada lo que, entre otras cosas, se manifiesta en una alteración demostrable en el cerebro. Esto inicia, en aquellos lugares del cuerpo que corresponden al contenido del conflicto, el crecimiento del tumor (por ejemplo, cáncer de pecho derecho en caso de grave conflicto madre - hijo), naturalmente sólo mientras que persista el conflicto. Si se resuelve, la persona recupera su paz interior, desaparecen las alteraciones del cerebro y del cuerpo o al menos se detienen.
Aunque esta tesis revolucionaria del desencadenamiento psíquico del cáncer continúa rechazándola de manera global la medicina oficial, debe tomársela en serio porque se corresponde con muchas observaciones realizadas en la práctica. Investigaciones adicionales deberán explicar el papel de los restantes factores conocidos hoy como cancerígenos.
Desde estos puntos de vista, debería pensarse en los siguientes remedios de Bach para una terapia complementaria del cáncer:
General:
: Leche de Gallina contra el shock del diagnóstico; Tamarilla y Mímulo para el pánico desencadenado por el diagnóstico; Castaño común para la desesperación y la imposibilidad de hallar una solución interior; Olmo y Olivo para la fuerza de perseverancia; Aulaga para la desesperanza.
Especial:
: Acebo y Sauce cuando el enfermo ha sufrido una injusticia (ofensa, pérdida o similar), y ahora está amargado, se enfada, se encoleriza y riñe con las personas y el mundo.
Brezo y Achicoria cuando el enfermo no olvida una humillación o una ofensa, se aflige y se siente rechazado o no amado. Eventualmente también Leche de Gallina si en todo eso desempeña un cierto papel una vivencia de tipo shock, o Alerce si tiende a los sentimientos de inferioridad.
Pino Albar y Mímulo si el enfermo padece fuertes sentimientos de culpabilidad; en caso de tendencia a los sentimientos de inferioridad se añade Alerce, y Castaño Blanco cuando sus pensamientos están muy dominados por las ideas de culpa.
Madreselva y Leche de Gallina cuando el enfermo ha sufrido una pérdida y en la actualidad no se encuentra a sí mismo; además Clemátide y Escaramujo cuando tiene nostalgia de la muerte, eventualmente también Castaño Blanco si su mente sigue pensando en la pérdida.
Manzano Silvestre y Leche de Gallina cuando el enfermo se siente impuro y sucio (también en su honor); además Castaño Blanco si no puede concentrarse en nada más; Alerce cuando ha perdido la confianza en sí mismo.
Vid y Castaño Blanco cuando el enfermo ha vivido algo que "no puede ser" y que pone en tela de juicio los fundamentos de su imagen en el mundo.
Hay que intentar averiguar la verdadera causa del conflicto, que a menudo sólo puede entenderse a partir del pensamiento subjetivo y de los sentimientos del paciente. Muchas veces son aparentes menudencias, que sin embargo, para el afectado constituyen un pilar esencial de su existencia. Pero deberá recalcarse en particular que el cáncer no es una enfermedad esencialmente mortal, sino que la mayoría de los casos (afortunadamente desconocidos), se curan por sí mismos cuando se restaura la paz interior, cualquiera que sea.
El enfermo de cáncer debería saber cuáles son las circunstancias insalubres en su vida, su pensamiento y sus sentimientos y aprovechar la enfermedad como motivo para proceder a un cambio radical en su postura y en su situación vital. Con toda enfermedad grave se trata básicamente de aceptar de manera racional la situación existente y después, sin dejarse llevar por el pánico y con tranquilidad interior, buscar los caminos hacia una vida mejor.
DEBILIDAD
Olivo es el remedio general en caso de agotamiento físico, también después de enfermedades; Hojaranzo u Olmo en caso de debilidad a consecuencia de sobreesfuerzo; Mímulo o Alamo Temblón en caso de debilidad a consecuencia de miedo; Alerce y Genciana en caso de debilidad a consecuencia de falta de confianza en uno mismo o de capacidad de perseverancia; Escaramujo en caso de debilidad a consecuencia de falta de interés por la vida; Aulaga en caso de debilidad a consecuencia de resignación; Mostaza Silvestre en caso de debilidad dentro del marco de las depresiones; Centaura Menor en caso de debilidad a consecuencia de voluntad débil; Clemátide y Madreselva en caso de debilidad a consecuencia de huida de la realidad; Pino Albar en caso de debilidad a consecuencia de rechazo intenso hacia uno mismo; Castaño Rojo en caso de debilidad a consecuencia de preocuparse por los demás; Leche de Gallina en caso de debilidad a consecuencia de un shock sufrido; Avena Silvestre en caso de debilidad a consecuencia de falta de motivación para vivir.
LAS DEPRESIONES
Significan falta de vitalidad y negación de la vida; suelen aparecer a consecuencia de una excesiva represión de impulsos vitales, a menudo agresivos. Depresión = agresión reprimida; Agresión = reacción ante el impedimento de la autorrealización.
Genciana para depresiones "reactivas", es decir, con motivo conocido, sobre todo en caso de fracasos; Mostaza blanca para las depresiones "endógenas" es decir, sin motivo conocido; Avena silvestre en caso de depresión a consecuencia de la falta de sentido en la vida; Alerce para la depresión a consecuencia de sentimientos de inferioridad; Pino Albar para la depresión a consecuencia de sentimientos de culpabilidad; Mímulo o Alamo Temblón para la depresión a consecuencia de miedo; Madreselva y Leche de Gallina para la depresión a consecuencia de una pérdida; Castaño Blanco para la depresión a consecuencia de pensamientos atormentadores; Violeta de Agua para la depresión a consecuencia de dificultad de contacto y soledad; Brezo común para la depresión a consecuencia de ira reprimida; Castaño Rojo para la depresión a consecuencia de preocupaciones; Sauce para la depresión a consecuencia de ofensas sufridas o injusticia; Hojaranzo u Olmo para la depresión producida por exigencias excesivas o demasiadas presiones; Clemátide para la depresión en relación a los deseos de muerte; Nogal para la depresión a consecuencia de falta de fuerza para imponerse; Leche de Gallina para la depresión a consecuencia de vivencia horrible sin asumir o estados de infelicidad permanentes; Manzano Silvestre y Pino Albar para la depresión a consecuencia de autodesprecio; Achicoria para la depresión a consecuencia de falta de amor o dedicación.
DOLORES
Remedio de Urgencia y Agrimonia en general en caso de dolores intensos; Achicoria en caso de autocompasión o necesidad de consuelo; Violeta de Agua en caso de tendencia a retraerse; Olmo y Castaño Común dan fuerza para soportarlos.
DOLOR DE CABEZA
Castaño Blanco después de esfuerzos mentales; Acebo en caso de rabia o enfado; Agrimonia en caso de estados de tensión; Leche de Gallina tras sufrir un shock; Hojaranzo u Olmo en caso de esfuerzos excesivos; Remedio de Urgencia (con Castaño Blanco y Agrimonia), en caso de dolor muy intenso.
DOMINIO DE LA VIDA
Alerce para autoconfianza; Genciana para perseverancia y optimismo; Escaramujo contra la apatía; Avena Silvestre para encontrar el sentido personal a la vida; Hojaranzo y Olivo para fuerza; Clemátide y Madreselva para una postura realista y abierta a la vida; Sauce contra los golpes del destino; Leche de Gallina contra los traumas psíquicos no superados; Agrimonia para el ánimo de la sinceridad y la apertura; Mímulo y Alamo Temblón contra los miedos; Pino Albar para la autorresponsabilidad y la liberación de la idea de culpa; Nogal para la fuerza para seguir el propio camino; Avena Silvestre para la facilidad de establecer contactos.
EMBARAZO Y PARTO
Nogal para la estabilidad interior y el encuentro del yo; Agrimonia para la relajación; Mímulo y Hojaranzo contra los temores; Olivo para la fuerza; Mostaza Silvestre y Acebo para un humor equilibrado; Achicoria para "dejar ir" ; Violeta de Agua y Sauce en caso de rechazo del niño.
ENFERMEDADES CUTANEAS
Indican a menudo un estado interno y tienen el objetivo de resolver problemas psíquicos o eliminar metabolitos tóxicos. Impaciencia en el prurito y la impaciencia (véase también Alergia); Manzano Silvestre para la depuración de la sangre; Violeta de Agua para las dificultades de entrar en contacto.
ENFERMEDADES GASTRICAS
Suelen ser consecuencia de disgustos duraderos y aguantados (por lo general en la familia) o del estrés. Acebo contra los disgustos y la ira; Sauce contra el rencor y la amargura; Alerce y Genciana, Hojaranzo y Mímulo para tener más capacidad de imposición y ánimos en la lucha de la vida; Agrimonia para tener que mantener la sonrisa forzada y los espasmos gástricos; Verbena contra la tendencia a proponerse demasiadas cosas.
ENFERMEDADES INTESTINALES
Muy a menudo tienen un origen psíquico: diarrea, estreñimiento, espasmos, inflamaciones. Mímulo o Tamarilla en caso de diarrea o estreñimiento por miedo; Agrimonia para los espasmos dolorosos (con frecuencia diarrea o estreñimiento); Achicoria en caso de condiciones de vida insatisfactorias o autocompasión; Sauce y Acebo para la amargura, las distensiones del destino, los sentimientos negativos; Manzano Silvestre para la depuración; Impaciencia en caso de diarrea por impaciencia o intranquilidad (eventualmente con Mímulo).
ENFERMEDADES PULMONARES
Suelen producirse en caso de desánimo, preocupación, nostalgia, disgusto o miedo. Brezo en caso de vanidad dañada; Sauce para la amargura, el deseo de venganza, después de un desánimo no superado; Castaño Rojo para las preocupaciones y los disgustos; Centaura Menor y Alerce en caso de incapacidad para imponerse y realizarse uno mismo; Mímulo o Alamo Temblón para los temores.
REORIENTACION EN CASO DE ENFERMEDADES PROLONGADAS.
Aulaga en caso de resignación y desesperanza; Olivo da fuerza curativa; Genciana en caso de tendencia a las recaídas, da fuerza para perseverar; Achicoria en caso de autocompasión intensa y necesidad de consuelo; Violeta de Agua para la tendencia a retraerse; manzano Silvestre para la depuración general de la sangre; Avena Silvestre para un nuevo sentido en la vida; Escaramujo contra la falta de voluntad de curación; Clemátide contra la nostalgia de la muerte; Sauce contra los golpes del destino; Mostaza Silvestre en general contra el mal humor; Mímulo contra el miedo a curarse.
ENFERMEDADES RENALES
Suelen ser consecuencia de estados de tensión interior, temores o shocks, que conduce a una contracción de los vasos renales, y con ello a una reducción de su capacidad desintoxicadora, o de una permanente lucha por el poder. Acebo en caso de miedo permanente; Sauce o Brezo para el desánimo o el abatimiento; Manzano Silvestre para estimular la desintoxicación; Olivo en los estados de debilidad que debido a la baja presión sanguínea afectan a la función renal; Agrimonia en estados de tensión temerosa; Mímulo o Alamo Temblón con los temores; Hojaranzo u Olmo para sobreesfuerzos; Mostaza Silvestre en caso de humor depresivo; Roble Albar o Vid para la falta de flexibilidad frente a los obstáculos de la vida; Pino Albar en caso de autojuicio; Leche de Gallina para traumas psíquicos no elaborados; Escaramujo cuando falta la voluntad de curarse.
ENURESIS
Achicoria en los niños que se sienten abandonados, también para los celos; Mímulo contra el miedo a las expectativas; Pino Albar contra la mala conciencia; Escaramujo contra el abandonarse.
FALTA DE CONCENTRACION
Escleranto para la inconstancia mental; Castaño Blanco para la incapacidad de deshacerse de determinados pensamientos; Clemátide o Madreselva en caso de fantasías; Impaciencia para la impaciencia.
GRIPE
Suele aparecer después de un estrés elevado, período durante el que la desintoxicación suele ser demasiado escasa, y es una reacción curativa.
Nogal para tener más defensas; Clemátide y Avena Silvestre para reforzar la voluntad de curarse; Leche de Gallina en caso de que el desencadenante sea una vivencia desagradable sin asumir; Mostaza Silvestre para el humor depresivo; Violeta de Agua en caso de que exista la tendencia al retraimiento; Achicoria en caso de necesidad de consuelo o autocompasión; olivo para la debilidad; Hojaranzo para exceso de exigencias o huida hacia la enfermedad; Manzano Silvestre para la depuración de la sangre.
PROBLEMAS DE HIGADO Y VESICULA
Suelen aparecer con los disgustos, el estrés, la envidia, los celos y los temores existenciales de tipo material. Acebo contra la rebelión interior y los disgustos de todo tipo ("coléricos"); Mostaza Silvestre contra el humor depresivo que suele ir ligado a trastornos hepáticos ("melancolía"); Achicoria en caso de envidia y celos; Impaciencia o Hierba de Santa Catalina, Hojaranzo, Olmo y Verbena para el estrés o las prisas; Mímulo para los temores existenciales; Brezo para el desánimo.
INSOMNIO
Impaciencia en caso de intranquilidad general; Castaño Blanco cuando los pensamientos no logran tranquilizarse; Mímulo y Alamo Temblón en caso de temores; Mostaza Silvestre en caso de abatimiento o depresión; Olivo para el agotamiento con insomnio; Verbena en caso de exceso de tensión corporal.
IRRITABILIDAD Y AGRESIONES
Acebo como remedio básico. Además: Impaciencia para la irritabilidad por impaciencia; Ceratostigma para la irritabilidad por desconcierto; Cerasífera para la irritabilidad por presión interior; Brote de Castaño para la irritabilidad a consecuencia de repetidos fracasos; Manzano Silvestre o Pino Albar para la irritabilidad a consecuencia de ideas forzosas y autorrechazo; Hojaranzo u Olmo para la irritabilidad a consecuencia de sobreesfuerzo; Brezo Común para la irritabilidad a consecuencia de vanidad insatisfecha; Sauce para la irritabilidad a consecuencia de ofensa o injusticia; Mímulo o Tamarilla para la irritabilidad a consecuencia de miedo; Roble Albar para la irritabilidad a consecuencia de incapacidad de renunciar a una intención o un plan; Olivo para la irritabilidad a consecuencia a agotamiento; Castaño Rojo para la irritabilidad a consecuencia de preocupaciones; Escleranto para la irritabilidad a consecuencia de irresolución o falta de claridad interna; Leche de Gallina para la irritabilidad a consecuencia de un trauma psíquico no superado; Verbena y Vid para la irritabilidad a consecuencia de intolerancia, contradicción o impedimento; Castaño Blanco para la irritabilidad a consecuencia de sobreexigencias; Avena Silvestre para la irritabilidad a consecuencia de la falta de sentido en la vida.
MIEDO A LOS EXAMENES
Alerce y Hojaranzo proporcionan seguridad interior; Impaciencia tranquiliza; Olivo da fuerzas; Escleranto mejora la concentración; Mímulo expulsa el miedo; Castaño Blanco o de Indias mejora la capacidad mental; Brezo vuelve más independiente interiormente.
MIEDO A MORIR
Tamarilla en caso de pánico; Alamo Temblón y Mímulo para los temores; Remedio de urgencia para aliviar todos los males.
NERVIOSISMO
Impaciencia contra la intranquilidad y la inquietud; Hojaranzo y Alerce para la intranquilidad e inseguridad interiores; Mostaza Silvestre contra el nerviosismo depresivo; Verbena y Agrimonia contra las tensiones interiores; Mímulo y Alamo Temblón contra los temores; Acebo contra la irritación.
NOSTALGIA
Madreselva y Nogal para acostumbrarse mejor a una nueva situación en la vida y Clemátide para sentir más interés hacia ella; Violeta de Agua contra las dificultades de contacto; Mímulo contra los temores; Alerce para tener más confianza en uno mismo.
LA PRESION ARTERIAL
Hipertensión (por tensión interior): Acebo en caso de irritación o excitación, Verbena y Agrimonia para exceso de "actividad" y "estrés"; Sauce con Leche de Gallina en caso de amargura por ofensa o injusticia; Olmo en caso de carga intensa; Mímulo o Tamarilla en caso de miedo o pánico.
Hipotensión (falta de vitalidad y dedicación a la vida): Escaramujo, Alerce, Clemátide y Olivo.
RIESGO DE SUICIDIO
Remedio de Urgencia como primera medida de emergencia, a menudo repetido; Cerasifera contra el peligro de una acción irreflexiva; Pino Albar en caso de sentimientos de culpabilidad aniquiladores; Sauce en caso de amargura; Mostaza Silvestre o Genciana en caso de depresiones; Castaño Blanco en caso de pensamientos forzados; Castaño Común para la sensación de ausencia total de salida; Olmo para el sobreesfuerzo; Madreselva o Clemátide en caso de nostalgia de la muerte; Avena Silvestre en caso de pérdida del sentido de la vida; Olivo para el agotamiento.
TARTAMUDEZ
Brezo contra las necesidades de valoración y la vanidad, para la independencia de la opinión general; Alerce da más confianza en uno mismo; Genciana contra las recaídas y abandonar demasiado pronto; Impaciencia y Escleranto contra la fonación descoordinada; Mímulo contra el miedo a las expectativas; Leche de Gallina en caso de una vivencia de shock sin elaborar.
TRASTORNOS CARDIACOS
Suelen ser consecuencia de una compasión demasiado escasa (sin corazón) o excesiva, de estrés permanente a causa de competitividad, de decaimiento, abatimiento, pérdida o miedo existencial. Olivo de modo general para reforzar el corazón; Acebo, Leche de Gallina, Agrimonia y Olmo para espasmos, dolores o amenaza de infarto de miocardio por enfado, irritación, estrés; Tamarilla en caso de angustia aguda; Remedio de Urgencia en caso de infarto de miocardio agudo (como terapia adicional o primeros auxilios, en caso de que no se disponga de médico); Sauce como tratamiento posterior auxiliar tras un infarto de miocardio.
TRASTORNOS HORMONALES
Son, con frecuencia, la respuesta a condiciones de vida difíciles, deprimentes o demasiado exigentes. Alerce, Centaura Menor, Escaramujo y Olivo en caso de funcionamiento deficitario de las glándulas hormonales. Verbena, Impaciencia, Acebo y Escleranto en caso de Hiperfunción.
TRASTORNOS VISUALES
Suelen ser consecuencia del miedo (no se atreve uno a mirar), o de interés insuficiente por la vida. Mímulo o Alamo Temblón en los temores; Clemátide, Madreselva o Escaramujo en caso de falta de interés por lo que se ve.
Terapia contra
adicciones
Terapia Floral
El
arte de la curación espiritual