A los pies del Maestro
J. KRISHNAMURTI
PREFACIO
Por ser un hermano de más edad, se me ha concedido la distinción
de escribir algunas palabras como prefacio de este pequeño libro, el
primero que ha escrito un hermano más joven de cuerpo, ciertamente, pero
no de alma.
Las enseñanzas contenidas en él se las impartió su Maestro
cuando lo preparaba para la Iniciación, y él las ha transcripto
de memoria, lenta y laboriosamente, porque el año anterior sabía
mucho menos inglés que ahora.
Este libro es, en su mayor parte, una reproducción literal de las propias
palabras del Maestro; y lo que no, es el pensamiento del Maestro expresado con
las palabras del discípulo.
El Maestro suplió dos frases omitidas. En otros dos casos más,
se añadió otra palabra omitida. Aparte de esto; es enteramente
de Krishnamurti: es su primer donativo al mundo. Que este libro pueda ayudar
a otros como las enseñanzas verbales lo ayudaron a él. Con tal
esperanza las da. Pero las enseñanzas pueden tan sólo dar fruto
si las vivimos como él las ha vivido, desde que brotaron de los labios
de su Maestro. Si el ejemplo se sigue de acuerdo con el precepto, entonces se
abrirá el gran Portal para el lector como se abrió para el autor,
y sus pies hollarán el Sendero.
ANNIE BESANT
A LOS QUE
LLAMAN
Conducidme desde lo ilusorio a lo Real.
Conducidme de las tinieblas a la Luz.
Conducidme de la muerte a la Inmortalidad.
PRÓLOGO
Estas palabras no son mías: son del Maestro que me enseñó.
Sin Él no hubiera podido hacer nada, pero con Su ayuda he puesto los
pies en el Sendero. Vosotros también deseáis penetrar en este
Sendero; y así, las mismas palabras que Él me dijo os ayudarán
si queréis obedecerlas. No basta decir que estas palabras son bellas
y verdaderas; quien desee lograr éxito debe hacer exactamente lo que
ellas entrañan. Mirar la comida y decir que es sabrosa no satisfaría
a un hambriento: ha de comerla. Así pues, no basta escuchar al Maestro:
debéis practicar lo que Él aconseja, atendiendo a cada palabra
y fijándoos en cada insinuación. Si no advertís una indicación,
si no atendéis a una palabra, queda perdida para siempre, porque Él
no las repite.
En este Sendero se requieren cuatro cualidades:
Trataré de explicaros lo que el Maestro me dijo acerca de cada una de
ellas.