Supervivencia:
Enfrentarse a las debilidades
¿Qué hacer para fortalecer tus puntos débiles de tal forma
que sea difícil o imposible utilizarlos para aprovecharse de ti?
• Puedes necesitar ayuda profesional.
• Autoestima: ¿Estás seguro?
• Manipulación: ¿Por qué salirme siempre con la mía?
• Pérdida: Aceptación.
Antes de resolver los problemas interpersonales hay que abordar los intrapersonales.
Los manipuladores se han aprovechado durante mucho tiempo de los puntos débiles
de sus víctimas y sus ataques van a incidir en ellos cuando encuentren
resistencia. Por eso es importante reducir al máximo esos puntos.
A veces es imposible hacerlo por uno mismo y hay que recurrir a ayuda profesional.
En muchas ocasiones no es necesaria una psicoterapia amplia, puede bastar con
unas pocas sesiones con objetivos específicos. Y el apoyo del profesional
en muchas ocasiones es un punto favorecedor para afrontar los ataques posteriores
del manipulador. Además, es muy importante detectar la presencia de trastornos
de personalidad o patologías como la esquizofrenia o trastornos del estado
de ánimo.
Si lo intentas por ti mismo, comienza por deshacerte de la autovaloración
negativa. Tú no eres ni bueno ni malo. En todo caso, lo son tus acciones.
No eres una persona exitosa o fracasada, haces cosas que salen mejor o peor,
no puedes ser juzgado como persona ni por un juez, aunque sí algunas
de tus acciones. Aciertas y te equivocas como cualquier otro, incluido tu manipulador.
Suele ser útil que anotes todas las cosas que van en contra de esa autovaloración
que te está causando problemas. Esto te ayudará a convencerte
de que eres como cualquier otra persona. Y no dejes de buscar ayuda profesional
si no lo consigues por ti mismo.
Si te percibes como una persona manipuladora recuerda que no lo eres. Sólo
empleas técnicas para salirte siempre con la tuya. Pregúntate
¿por qué? ¿estoy con esa persona por amor o sólo
para que me mantenga física o emocionalmente? ¿Soy compañero,
acompañante o esclavo? Dejar de comportarse manipuladoramente requiere
un punto de madurez personal, aprender que amar no es exigir sino respetar a
la otra persona tal y como es, y comprender que sois compañeros en un
camino que no se sabe hasta dónde llegará.
Si tu punto débil es el miedo a la pérdida tendrás que
preguntarte si temes al abandono emocional o a que te quiten todo aquello que
diste más que la otra parte en la relación. En el primer caso
se trata de un problema de aceptación; en el segundo, de darse cuenta
de que eso es el fruto de errores pasados cuyas consecuencias hay que asumir
y de una configuración injusta y parcial del medio social, hoy por hoy
inmodificable
Supervivencia:
Manos a la obra
Después de resolver tus problemas intrapersonales le toca el turno a
los interpersonales.
Objetivo: Reequilibrio del poder en la relación, de tal forma que el
reparto de cargas sea equitativo. Esto hace desaparecer la necesidad de manipulación.
Problema: Tienen demasiadas razones para no querer bajarse del burro.
Una vez controlados los problemas interpersonales que llevan a ser víctima
fácil de los manipuladores hay que renegociar la relación de tal
forma que las cargas sean similares para uno y para otro y el reparto de poder
sea equitativo de tal forma que las decisiones se tomen por un consenso en el
que es fundamental el punto de vista de ambos miembros.
Enfrentarse a una persona que se ha colocado en una situación cómoda
en la que ostenta la mayor parte de poder en la relación, realiza las
tareas menos peligrosas y consigue que los demás resuelvan sus problemas
al mismo tiempo que se ha apoderado del control de todo lo que puede suponer
autonomía para la otra parte, es un proceso difícil por varias
razones:
• El manipulador tiene la sartén por el mango. Haga lo que haga
la otra parte siempre va a ir en su beneficio.
• No permite comunicar o negociar sobre su posición de poder. Las
únicas interacciones no prohibidas en la relación son las relativas
a los incrementos de dominio por su parte.
• Emplea una comunicación muy indirecta, con lo que resulta difícil
poder plantear una estrategia asertiva o de negociación en el caso de
que se aviniese a hablar (usualmente esto sólo sucede en presencia de
terceros).
• No tiene ningún problema en utilizar estrategias de chantaje
emocional, acoso emocional o incluso violencia física o verbal en el
caso de que vea cuestionada su posición de poder.
• Busca los puntos débiles de la otra persona (que conoce a la
perfección) y aunque se encuentren reforzados intenta entrar por allí.
• Ha desacreditado socialmente a la otra persona, de tal forma que es
difícil que pueda conseguir apoyos exteriores.
Supervivencia:
Hablar o no hablar
Cuando ven amenazada su posición de poder "cuelgan el teléfono":
No permiten mantener comunicación con la parte dominada. Puedes...
• Sacar el tema delante de terceros.
• Ir soltando "pequeños comentarios" como hacen ellos.
• Contar una parábola.
• Abordarlo en una de las escasas situaciones en las que el manipulado
tiene poder.
Hay pocas cosas más desagradables que finalizar una conversación
telefónica sin despedirse. Cuando te cuelgan el teléfono en medio
de una conversación porque la otra persona no quiere escuchar lo que
le vas a decir es difícil que no te sientas fatal.
Aunque colgar el teléfono (no dejar hablar a la otra persona) es más
una técnica de chantaje emocional que de manipulación, es lo primero
que utilizan los manipuladores cotidianos cuando ven que se va a cuestionar
su forma de poder o van a tener que enfrentarse a algo nuevo. Si las cosas se
les complican suelen combinarlo con el enfado, que actúa como poderoso
inductor de culpa en la otra persona, o también como generador de agresividad
que les serviría para hacerse aún más la víctima.
Pero aquí ya salimos de pleno de la manipulación para entrar en
el terreno del chantaje.
Si quieres empezar a resolver tus problemas con tus manipuladores cotidianos
tendrás que luchar por tener una relación equitativa, tanto si
te hablan o te escuchan como si no. Lo más funcional es lograrlo mediante
un proceso de negociación que a veces puede ser tan encubierta e indirecta
como la misma comunicación que ellos utilizan.
No hay trucos para conseguir que se avengan a conversar en la intimidad. Algunas
pequeñas estratagemas para conseguir que no te cuelguen el teléfono
son:
• Plantear el tema conflictivo cuando se encuentre delante una tercera
persona. Pero ten cuidado: Las madres suelen apoyar a sus hijos por muy miserables
que sean.
• Dejarle que plantee otra conversación de las suyas, con sus sugerencias
sobre lo que hay que comprar, lo mala que es tu madre o lo bien que hace las
cosas, y expresar algún comentario indirecto (ahora uno, en dos minutos
otro...) sobre el tema que tú quieres tratar.
• Recurrir al empleo de parábolas. Cuentan en la Biblia que Jesucristo
contaba pequeñas historias para ejemplificar sus enseñanzas, y
que de esta forma quedaban mejor grabadas en las personas que le escuchaban.
Tal vez no puedas hablar de lo que te ha hecho, pero sí de lo que le
ha sucedido a tu vecina, a su madre, a tu cuñado, a... Cuando yo he utilizado
esta técnica, lo he hecho inventando contenidos con personajes reales.
Seguramente no se den por aludidos, pero tiene su utilidad.
• Abordarlo en una situación en la que tú tienes el poder.
Por ejemplo, mientras conduces y ellos van sentados cómodamente de pasajeros
en el asiento delantero derecho. En ese momento no pueden utilizar el chantaje
porque afectaría a la capacidad de concentración del chofer y
tener un accidente, y no existe la posibilidad de escapar del coche en marcha
ni ponerse a conducir porque se le caerían los anillos. En una situación
así pierden buena parte de sus privilegios.
Supervivencia:
Asertividad de buena fe
Los intentos de afrontamiento pasan por recuperar el respeto hacia la persona
del manipulador que se había perdido en la relación. Una vez superados
los puntos débiles interiores, toca enfrentarse a los exteriores.
Esto se hace mediante técnicas asertivas: Si no cuelgan el teléfono,
basadas en la negociación y expresión de los propios sentimientos
para que el manipulador tome conciencia del efecto que su conducta produce en
sus "seres queridos".
El afrontamiento de los problemas con los manipuladores tiene que hacerse siendo
asertivos: Luchando por defender los propios derechos sin vulnerar los de la
otra persona. Cuando no cuelgan el teléfono y permiten la comunicación
directa es posible intentar un proceso de negociación que lleve a un
compromiso viable. Cuando cuelgan el teléfono y la comunicación
se vuelve imposible, se pueden emplear las técnicas asertivas "defensivas",
que son las que permiten mantener la integridad ante los ataques de la parte
manipuladora.
¿Por qué no siempre se obtiene éxito con las técnicas
asertivas?
Pueden estar en una situación de poder. Si van subidos en el burro no
van a tener ninguna prisa por bajarse.
Que generen tanto miedo que cuando se ponen "en plan" bloqueen a la
otra parte que traga con tal de no sufrir sus amenazas o su ira.
Que sean más que simples manipuladores y entren en la categoría
de "trastornos de la personalidad" del DSM-IV.
Los "cuelgues de teléfono". Que no dejen que la otra parte
comunique.
Veamos cuáles son las técnicas asertivas DE BUENA FE:
INTENTAR LLEGAR A UN COMPROMISO VIABLE
Aunque con los manipuladores suele ser muy raro, en ocasiones se llega a una
situación en la que tan legítimos son los derechos de la otra
parte como los tuyos. En este caso, habrá que negociar hasta llegar a
una solución que sirva a las dos partes. Se trata de ganar de un lado
y perder de otro. Eso sí, sin vulnerar el respeto que sientes por ti
mismo.
ESCUCHAR LA INFORMACIÓN QUE DAN SOBRE ELLOS MISMOS
Uno de sus puntos débiles es la falta de confianza en sí mismos,
y la necesidad de aceptación por parte de las otras personas. Si atiendes
a todo aquello que no supone intento de aprovecharse sino revelación
sobre ellos mismos, es más probable que se sientan comprendidos y presionen
menos para salirse con la suya. Además, podrás mantener conversaciones
sin entrar en colisión por objetivos diferentes.
INFORMARLES SOBRE CÓMO TE SIENTES ANTE SUS ATAQUES
Aunque en ocasiones pueda suponer darles una cierta ventaja, informarles de
que te están haciendo daño sin culpabilizarles les confronta con
su propia estupidez. Es como decirles "no quiero ser como tú, prefiero
respetar a las otras personas". Tal vez se pongan todavía más
agresivos o aparenten crecerse, pero es posible que percibas cómo algo
se tambalea en su interior
Supervivencia:
Asertividad defensiva
Aunque no te dejen hablar, siempre vas a tener una oportunidad de demostrarles
que ya no estás dispuesto a dejar que te pisen.
No pueden pasarse la vida sin criticarte a ti o a tus seres queridos. Esperan
atemorizarte al hacerlo y salir reforzados en su creencia de que siguen teniendo
el poder en la relación.
¡Pero no saben que ya conoces las técnicas asertivas defensivas!
Poco a poco irás dominándolas y así conseguirás
sobrevivir (aunque habrás pasado un poco de miedo...)
PERSEVERANCIA: EL DISCO RAYADO
¿A que te das por vencido cuando te imponen algo? ¿A que eres
incapaz de decirles que no aun cuando ves que lo que están haciendo es
injusto contigo?
Un viejo truco: Repetir una y otra vez lo que quieres, sin enojarte, irritarte,
ni levantar la voz. ¡Y sin dar explicaciones o excusas, que te culpabilizarían!
No debes temer acabar sonando como un viejo vinilo rayado. De esta forma les
das a entender que no estás dispuesto a dejar que te pisen, y al mismo
tiempo impides que cambien el tema de conversación para llevarte a su
terreno.
LA RAZÓN PARA LOS TONTOS: EL BANCO DE NIEBLA
Esperan que te defiendas para poder atacarte más y más. Te critican
injustamente para que te justifiques, con lo que implícitamente les estás
dando la razón (el que se pica ajos come), o para que les respondas con
otra crítica y les des pie a ponerte de vuelta y media.
Ni te defiendas ni contracritiques. Simplemente, escucha lo que te dicen, reconoce
que pueden tener razón, no niegues lo innegable y expón tu punto
de vista. Puede parecer que estás bajándote los pantalones y que
tragas con todo, pero es otra forma de confrontarles con su propia estupidez.
Cuando no reaccionas de la forma que esperan es fácil que se desinflen
tras insistir un poco en lo mismo.
Esto es lo que David Burns llama la "técnica desarmante". Primero,
le dices que tiene (o puede tener) razón en lo que nos dice, pero piensas
de otra manera que le expones inmediatamente. Así, le comunicas que efectivamente
has escuchado su mensaje pero que no estás dispuesto a renunciar a tus
derechos porque a ellos les parezca que tienes que ser su esclavo.
CUANDO TE PILLAN EN UNA METEDURA DE PATA: LA ASERCIÓN NEGATIVA
¿Y si "realmente" has hecho algo mal? ¿Si has vulnerado
los derechos de otra persona (sin darte cuenta, porque si ha sido deliberadamente
será que nos hemos pasado al otro bando) y ellos se dan cuenta o son
las víctimas? ¡Menuda te espera!
Ellos no asumen los errores: los proyectan en los demás. Si además
encuentran que el otro ha cometido un fallo, les pones en su situación
favorita: criticar, criticar y criticar. ¿Qué hacer cuando no
hay escapatoria? Pues lo que ellos nunca harían.
Reconoce el error e incluso criticate a ti mismo. "¡Qué increíble
error por mi parte!" Al mismo tiempo, tendrás que hacerle ver con
tu actitud que el mundo no se acaba porque te hayan ganado la etapa en la misma
línea de meta o seas el que menos vende en la tienda.
BUSCAR EL ÁREA DE CONFLICTO: LA INTERROGACIÓN NEGATIVA
Al igual que no debes tener reparos en reconocer que te confundes un montón
de veces a la semana, tampoco debes tenerlo para explorar más profundamente
el conflicto con esa persona. Así, cuando te critica le puedes pedir
aclaraciones, como diciendo "vamos a ver qué es lo que no te gusta
de mi comportamiento" mientras sigues asumiendo que el mundo no se acaba
porque no le guste lo que haces.
Supervivencia:
Ante la agresión activa
Cuando una persona emplea la agresión activa es porque se ve tan indefensa
que no puede salir de otra forma (el toro en la plaza) o porque es tan evidente
que no tiene razón en su demanda que nadie le haría caso de otra
forma.
La agresión activa puede ser psíquica (chantaje emocional, acoso)
o física (violencia).
Las estrategias de afrontamiento pasan por capear el chaparrón de una
forma asertiva (si no eres capaz de romper la relación).
De entre los tres tipos de comportamiento no asertivos, el agresivo puro es
el más peligroso por el evidente riesgo de daño físico.
Son personas que constantemente amenazan con la agresión, el abandono,
o incluso hacerse daño a ellos mismos si no se hace lo que quieren.
a) MANEJO DE AGRESIONES Y AMENAZAS
• Si sufres agresiones físicas denúncialo ante la autoridad
competente. Aunque no sirva para nada le haces ver que no te vas a quedar con
los brazos cruzados. Es posible que después repita las agresiones. Tendrás
que repetir la denuncia y dormir con un ojo abierto, pero total... ya lo haces
ahora.
• Ante las amenazas, emplea técnicas asertivas. La mejor, el banco
de niebla. También son útiles, según momento, la interrogación
negativa y la auto-revelación.
• Si tienes mucha confianza en ti mismo puedes probar a responderles de
forma verbalmente agresiva (¡sólo en una o dos ocasiones!). La
mayoría de las veces son sujetos que se crecen porque la otra parte no
se defiende. Pero tienes que tener la absoluta seguridad de que puedes controlar
la situación, porque las agresiones pueden incrementarse en un principio,
o hacerte aparecer como el atacante.
b) TU COMUNICACIÓN
• No llevarles la contraria directamente, ni criticarles. Son muy útiles
la aserción negativa y la interrogación negativa. Si es un cliente
o alguien con quien no vas a tener demasiada relación posterior aguanta
el chaparrón empleando el banco de niebla y deja que se marche. Si en
vez de ser asertivo te callas, asumirán que han ganado.
• No les digas lo que tienen que hacer. Son tan inseguros que cualquier
comentario sobre su comportamiento lo van a percibir como una crítica
y se van a poner en el disparadero. Escúchales y deja que asuman las
consecuencias de sus acciones.
c) TU POSTURA PERSONAL
• Analiza sus comentarios. ¿Son ciertos o no? Lo más probable
es que sean mentiras, o partes tomadas por el todo y sacadas de contexto. Y
si son ciertos, ¿hay que ponerse así para resolverlo? A veces,
es útil pensar que Son tan irracionales que sólo saben conseguir
lo que se proponen a base de gritar, insultar, amenazar o pegar y lo más
probable es que sólo sepan decir tonterías con apariencia lógica.
• Si tienes una relación rompible con ellos, no te cortes: Corta.
No van a cambiar. Bueno, tal vez sí: a peor. Si no puedes cortar, reconsidera
la posibilidad no vaya a ser que te hayas equivocado.
• Ten resignación cristiana: Si no rompiste con ellos en su momento,
no dudes que vas a tener el infierno en vida. Disfruta lo que puedas con quien
puedas, y no te preocupe pecar (en aquello que no vulnere los derechos de otros)
que ya bastante penitencia vas a llevar acumulada en tus años de existencia.
• Como te va a matar a palos o a disgustos, ten preparada una especie
de carta, cinta de vídeo o testamento en el que se detalle por qué
te marchas antes de tiempo. Recuerda que la última voluntad de una persona
va a ser creíble para todo el mundo. Somételes al mayor de los
ridículos cuando ya no puedan hacerte nada.
Supervivencia:
Ante la agresión pasiva
La agresión pasiva es una modalidad sibilina y a veces casi imperceptible
de manipulación. Son personas que no se atreven a atacar de una forma
directa, y entonces recurren a los subterfugios.
Agresión pasiva se asocia a manipulación y chantaje emocional,
y muchas veces también a violencia, pero en el otro sentido. A veces,
las conductas violentas son una respuesta "habitual" ante situaciones
sostenidas de agresión pasiva.
El afrontamiento pasa por ser asertivos (si no puedes romper, naturalmente).
La agresión pasiva se produce sin violencia visible, pero muchas veces
es tanto o más dañina que la activa. Y más si pensamos
que muchas veces ambas van combinadas. ¿Qué hacer? Básicamente
se trata de ser asertivos y resistir la tensión en forma de chantaje
emocional que te van a producir.
a) MANEJO DE AGRESIONES Y AMENAZAS:
• Emplea las técnicas asertivas, según sea la forma de actuar
de la parte manipuladora. Si es agresiva, las defensivas y si pasiva, las de
buena fe.
• No te des por aludido si no hay una amenaza directa. Es la mejor forma
de que se vean obligados a plantear una petición también directa.
b) TU COMUNICACIÓN
• Cuando empleen frases como "tú mismo", "como quieras"
u otras que realmente tienen la intención de que hagas lo que ellos quieren,
hazles caso. Interprétalas literalmente y haz lo que tú quieres.
• Atiéndeles cuando se comportan de una forma civilizada, deshazte
en elogios cuando sean capaces de negociar para llegar a un compromiso viable
que beneficie a las dos partes...
• Aprovecha las raras ocasiones en que parecen normales y comprensivos
para contarles historias sobre individuos que conoces (reales o imaginarios)
de las que se pueda extraer una moraleja sobre vuestra relación. Puede
que se den cuenta de que se están pasando, aunque más tarde lo
utilicen como argumento para atacarte.
• Cuidado con las contracríticas: Es mejor que trates el tema de
una forma aversiva, que contraatacar. ya que pueden desmoralizarse (ojo, que
pueden amenazar hasta con suicidarse) o que cambiar el tema y crecerse. Debes
estar preparado para las dos cosas, y saber que si se suicidan no ha sido culpa
tuya y lo otro... bueno, pues una más.
c) TU POSTURA PERSONAL
• Reza para que no les dé por denunciarte por malos tratos físicos,
psíquicos o de pensamiento, que estos son capaces de todo por conseguir
dinero. De todo lo que puedas, guarda los justificantes (hasta de la ORA del
coche), que nunca sabes qué defensa vas a tener que emplear.
• Ten fe en la asertividad. No para ellos, sino para ti. Si eres asertivo,
es milagrosamente posible que sigas creyendo en ti mismo a pesar de todas aquellas
críticas que escupan por la boca.
• Si no quieren hablar contigo, no te preocupes. En lo que no hablan no
critican ni proyectan nada.
• No te creas lo que dicen. Aunque parece creíble, cometen con
mucha frecuencia el error de tomar una parte por el todo, y lo aprovechan en
su propio beneficio. Es casi imposible que seas tan mala persona como te quieren
hacer creer.
• Si tienes una relación rompible con ellos, no te cortes: Corta.
Es poco probable que cambien a mejor. Te van a poner verde, te harán
aparecer como el malo de la película y si tienes vínculos contractuales
con ellos te sacarán hasta la última peseta, pero vale más
pobre que amargado de por vida. Si no puedes cortar, reconsidera la posibilidad
no vaya a ser que te hayas equivocado. Y prepara las espaldas, porque van a
convencer hasta a tu madre de que has sido un miserable aprovechado.
• Disfruta lo que puedas con quien puedas, y no te preocupe pecar (en
aquello que no vulnere los derechos de otros) que ya bastante penitencia vas
a llevar acumulada en tus años de existencia.
• Como te va a matar a palos o a disgustos, ten preparada una especie
de carta, cinta de vídeo o testamento en el que se detalle por qué
te marchas antes de tiempo. Recuerda que la última voluntad de una persona
va a ser creíble para todo el mundo. Somételes al mayor de los
ridículos cuando ya no puedan hacerte nada.